Asesora
Programa Sectorial Buena Gobernanza Financiera
Deutsche Gesellschaft für Internationale Zusammenarbeit (GIZ) GmbH

La pandemia del Covid-19 ha resaltado la relevancia de las tecnologías de la información en todos los ámbitos tanto sociales como gubernamentales. A pesar de que el grado depende del contexto de cada país, el Covid-19 ha revelado las brechas en cuanto a la adaptación de la tecnología en todas las áreas del sector público y privado. La continuidad de operaciones se ve especialmente amenazada en casos donde los negocios y servicios que dependen del espacio físico y de la interacción no tienen una solución alterna digital.

Las Entidades Fiscalizadoras Superiores (EFS), como actores cruciales en asegurar la rendición de cuentas del gobierno en los fondos utilizados para abordar los efectos de la pandemia, también se vieron afectadas por el Covid-19. Como organizaciones que “típicamente” envían auditores a “llevar a cabo una auditoria”, las restricciones del contacto y limitaciones de viaje han significado una amenaza para continuar trabajando como se hacía normalmente. Por ejemplo, en la encuesta sobre el Tema I “Tecnologías de la Información para el Desarrollo del Sector Público” del Congreso Internacional de las EFS (INCOSAI), del 2019, el 83 por ciento (53 de 64 participantes) indicaron que estaban realizando un análisis de datos en el lugar de la auditoria. En algunos casos la limitada infraestructura informática resulta en un trabajo remoto complicado para los auditores, especialmente al comienzo de la pandemia.

La buena noticia es que la comunidad de las EFS se ha puesto en acción para discutir estas brechas y la forma de abordarlas. El Comité de Política, Finanzas y Administración (PFAC) de la Organización Internacional de Entidades Fiscalizadoras Superiores (INTOSAI) fomentó la gestión del conocimiento e intercambio en el rol de las EFS durante la pandemia del Covid-19, por ejemplo, a través de un sitio web dedicado a ello. Se inició una subvención para la continuidad de las EFS durante el Covid-19. Las EFS regionales han sido activas en promover el aprendizaje entre pares haciendo énfasis en el potencial de la transformación digital de las EFS (ejemplo de esto son los seminarios virtuales del EUROSAI ITWG, de la OLACEFS, y también este blog).

El Covid-19 definitivamente impulsó el tema de la transformación digital de las EFS y de la tecnología en el proceso de auditoría ubicándolos como prioridad en la agenda. Las tecnologías discutidas incluyen contabilidad distribuida (DLT), análisis de datos, automatización robótica de procesos (RPA), tecnología de drones, inteligencia artificial (AI) y aprendizaje automatizado (ML), procesamiento del lenguaje natural (NLP), aprendizaje profundo (DL), además de contrato inteligente y servicios en la nube. Todo esto hace un llamado al “auditor del futuro” o a un “auditor que garantice el futuro”, que sea flexible ante la adaptación de las tecnologías emergentes que están en crecimiento (Cf. Suffield/ECA Journal 1/2020). La OLACEFS, Organización Latinoamericana y del Caribe de Entidades Fiscalizadoras Superiores, y sus miembros ya se están empleando varias de estas tecnologías. Para adoptar de mejor manera el potencial del uso de la geotecnología, el Comité de Creación de Capacidades (CCC, liderado por la EFS de Brasil) generó una Fuerza de Tarea para ello (liderada por la EFS de Colombia).

Las que no son tan buenas noticias es que el debate de cómo hacer que las auditorías garanticen el futuro implica dificultades experimentadas en la raíz de estos procesos de cambio organizacional en las EFS. Al observar detenidamente, el debate de la transformación digital de las EFS ha estado en desarrollo desde hace un tiempo. En el Tema I del XXIII INCOSAI del 2019, que se encontraba en preparación desde el 2017, se discutió ampliamente el potencial de las EFS. A pesar de que la transformación digital de las EFS es superior en la agenda, podemos anticipar que varios de los obstáculos identificados antes de la pandemia sigan estando pendientes. La encuesta del INCOSAI mencionada anteriormente identificó los principales problemas para realizar auditorías con uso de tecnologías de la información:

  • falta de profesionales correspondientes;
  • desafíos técnicos (por ejemplo, que vienen de ambientes tecnológicos diversos);
  • presupuesto e inversión insuficientes en informática;
  • falta de diseño del más alto nivel para las auditorías con uso de tecnologías de la información, o implementación de mala calidad en los planes de auditoría de este tipo.

Las discusiones de la INCOSAI resaltaron la necesidad de conciencia y liderazgo por parte de la alta gerencia de las EFS además del requisito de hablar el mismo idioma dentro de la organización. Esto muestra que, para abordar estos obstáculos, los procesos de cambio necesitan establecerse en los procesos de toda la organización con el fin de habilitar una transformación digital que tenga la aceptación tanto de la alta gerencia y como del personal.

  • “¿Cómo asegurar que las EFS van al ritmo del continuo desarrollo tecnológico?”,
  • “¿cómo traspasar la transformación digital de quienes tienen más conocimiento a la organización completa y qué se necesita priorizar?”,
  • “¿cómo reducir la potencial brecha entre los expertos en tecnología y los auditores/usuarios?”, y
  • “¿cómo proveer factores específicos para cada país?”

Estas son las preguntas que desde mediados del 2019 guiaron el proceso de reflexión y desarrollo que resultó en la herramienta SAI ITMA. Al basarse en la revisión de las herramientas de evaluación actuales (por ejemplo, SAI-PMF, tecnologías de la información y Autoevaluación de las Tecnologías de la Información de la EUROSAI ITWG) y los estudios de caso de las EFS seleccionadas, la idea era crear una guía no solo para las EFS, sino que también para las partes interesadas, por ejemplo, para los socios de desarrollo que acompañan la transformación digital, sobre cómo mejorar el uso de la tecnología cuando cumplen su mandato. Esta guía después pasó a ser el modelo de madurez de la herramienta SAI ITMA para precisamente evaluar la madurez de las EFS en el uso de las tecnologías de la información de forma que reúna las diferentes perspectivas y conocimiento que se tienen en la organización. Mientras todas las aplicaciones piloto se han llevado a cabo virtualmente con asesoramiento externo a través de consultores, la SAI ITMA se podría aplicar a través de una autoevaluación y en el marco de un taller.

La SAI ITMA evalúa la madurez en el uso de las tecnologías de la información que integra la auditoría informática, el análisis de datos y también el uso de dichas tecnologías para procesos más administrativos dentro de las EFS con el fin de facilitar una amplia perspectiva sobre cómo mejorar el desempeño general de las EFS a través de la tecnología. Estos incluyen los objetivos de evaluación, entre otros, el mandato de las EFS, el proceso de auditoría completo desde la planificación basada en los riesgos hasta el aseguramiento de la calidad, así como también otras funciones que son relevantes para la transformación digital, como lo son el reclutamiento y la capacitación del personal. La evaluación actual en Excel está estructurada en cinco pilares; en cada uno de los cuales una EFS puede alcanzar la madurez desde 0 a 5 clasificando los diferentes requerimientos como “logrado” o “no logrado”. Los requerimientos se sustentan en las normas internacionales y buenas prácticas en todos los ámbitos posibles, como los ya incluidos en el Marco de Pronunciamientos Profesionales de la INTOSAI o ISO. Como los requerimientos se formulan abiertamente, la SAI ITMA debería poder captar nuevos desarrollos tecnológicos, si se aplica varias veces.

Figura 1: Captura de pantalla de una versión previa de la SAI ITMA

La SAI ITMA permite la contextualización de acuerdo a las características de cada país y facilita la discusión estratégica a nivel de las EFS. La SAI ITMA incorpora los resultados del país en el Índice de Desarrollo de Gobierno Electrónico como punto de referencia, así como también algunas preguntas abiertas generales para considerar de mejor forma el contexto. La SAI ITMA está diseñada para que la complete un grupo de profesionales con diferentes experiencias, lo que permite una discusión y colección de “pruebas” o “documentación” antes de que se realice la clasificación. En caso de que un requerimiento no se logre, se solicita un análisis del origen para explicar por qué no se ha podido lograr aún. Ambos pasos facilitan un entendimiento común entre el grupo de participantes y el establecimiento de prioridades para las acciones futuras en el informe de evaluación. La presentación de los objetivos y el informe de evaluación preliminar al comienzo y al final de un SAI ITMA es una oportunidad para asegurar la aceptación de la alta gerencia. La aplicación repetitiva de la SAI ITMA puede ser una forma de llevar un registro de los desarrollos y garantizar que las EFS los requieren.

La región OLACEFS ha dado importantes pasos hacia el mejoramiento de la aplicación SAI ITMA, apoyada por un esfuerzo coordinado de la cooperación de desarrollo alemana. Mientras originalmente fue conceptualizada por el Programa Buena Gobernanza Financiera, implementado por la Deutsche Gesellschaft für Internationale Zusammenarbeit (GIZ) GmbH, en representación del Ministerio Federal de Cooperación Económica y Desarrollo de Alemania (BMZ), el pilotaje y perfeccionamiento más extenso fue coordinado por la Fuerza de Trabajo en Geotecnología de la CCC. Después de la prueba de piloto de la primera versión en la EFS de Colombia, el instrumento fue revisado para incorporar la primera experiencia y capturar de mejor manera los aspectos de geotecnología en él. Lo que permitió mejorar aún más la herramienta fue llevar a cabo una aplicación virtual más especializada en las EFS de Chile y de Guatemala. Para este proceso de revisión, el apoyo del Programa Regional al fortalecer la auditoría externa en el campo del medioambiente fue tan crucial como la colaboración con el programa de la Agenda 2030 para su presentación en Guatemala. Actualmente se están preparando los materiales para acompañar dicha presentación, capacitaciones, y la aplicación de la SAI ITMA.

Actualmente, se están dando pasos extra para destacar la transformación digital de las EFS y mejorar el uso de SAI ITMA en la región de la OLACEFS. Una primera sesión de capacitación virtual regional que presentará la SAI ITMA está programada para la próxima semana, del 7 al 10 de diciembre del 2020. Este taller reúne a participantes con diferentes perfiles provenientes de las EFS de Costa Rica, Ecuador, República Dominicana, Perú y Paraguay. Un primer paso es crear un equipo formado por expertos conocedores y agentes de cambio, así como también promover la SAI ITMA en la región. Esto generará entendimiento de la región y servirá de base para las actividades del próximo año. Debido a dicho pronóstico, el 2021 promete ser un año muy emocionante para la transformación digital de las EFS.

Sobre la autora:

Julia Bastian trabaja para la cooperación de Desarrollo Alemán (GIZ) desde el 2014. Se dedicó casi cinco años a apoyar el programa regional Buena Gobernanza Financiera en África, tres de ellos fue consejera técnica en donde respaldó la labor de la Secretaría General de la Organización Africana de Entidades Fiscalizadoras Superiores (AFROSAI) en Yaundé, Camerún. Actualmente forma parte del programa sectorial Buena Gobernanza Financiera en Bonn, Alemania, y provee servicios de consejería sectorial al Ministerio Federal de Cooperación Económica y Desarrollo de Alemania (BMZ) con un enfoque en rendición de cuentas y adquisiciones públicas. Antes de unirse a la GIZ, estuvo a cargo de otros puestos en donde trabajó en la Gestión y Desarrollo de Finanzas Públicas, como asesora, entre otras funciones. Tiene una Magister en Relaciones Internacionales y Políticas de Desarrollo.

Julia Bastian | LinkedIn

Presentando la primera versión de SAI ITMA del en una reunión del Grupo de Trabajo sobre Geotecnología de la OLACEFS, en noviembre de 2019 en Bogotá, Colombia. (Derechos de autor EFS de Colombia):