Blog del COVID-19

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Jorge Bermúdez Soto
Contralor General de la República
Secretario Ejecutivo de la OLACEFS

Las crisis son también momentos de reflexión. Esta pandemia debería dejarnos muchas enseñanzas respecto del medio ambiente, de la vida en sociedad, y por supuesto, del Estado y su funcionamiento. Por una parte, deberemos revalorar a las personas que ejecutan servicios públicos que son indispensables, como la recolección de aseo domiciliario, cajeros en el comercio, atención de público en ventanillas, el rol de los educadores, entre otros. Desde nuestro ámbito, nos corresponde enfatizar la importancia del control público para la democracia y, por ende, el cuidado de los recursos públicos en tiempos de pandemia.

Durante este periodo, la Contraloría ha debido armonizar tres elementos: cómo proteger la salud de sus funcionarios/as; cómo seguir realizando sus labores, de la mejor manera posible; y cómo llevar a cabo las tareas de control, sin interferir en el trabajo de aquellos que están luchando directamente contra la pandemia. Para lograr este difícil equilibrio hemos aplicado tres conceptos en nuestro quehacer:

Oportunidad y sentido de urgencia. En todas nuestras funciones, el control ha debido adecuarse a la necesidad de dar respuestas oportunas y urgentes ─imprescindibles para el funcionamiento del Estado─ desde la revisión de legalidad de decretos y resoluciones que requieren toma de razón, dictámenes que habilitan la flexibilidad horaria y el teletrabajo; pasando además por inspecciones presenciales; hasta la priorización de auditorías vinculadas con la pandemia. Frente a eso, el ejercicio del control externo, lejos de observarse como un obstáculo, constituye una garantía de que las decisiones fueron adoptadas de manera legal y con resguardo del patrimonio público, que tiene como respaldo el ejercicio autónomo de las facultades de la Contraloría General.

Inteligencia y tecnología. La Contraloría se adaptó rápidamente al teletrabajo, gracias a la experiencia de un programa piloto implementado el año pasado, que demostró que muchas funciones podían realizarse remotamente tomando ciertos resguardos de seguridad con la tecnología adecuada, que ya veníamos desarrollando y adoptando. Debemos destacar además el avance en la tramitación electrónica, que hoy alcanza a más del 90% de la documentación y asimismo el trabajo con bases de datos, tanto propias como de otros servicios públicos, lo que ha permitido la realización de auditorías apoyadas en inteligencia artificial. Si antes la auditoría era presencial y se basaba en una muestra no estadística de las operaciones financieras, con el acceso a las bases de datos y el uso de algoritmos, la muestra alcanza el 100% de las transacciones y puede realizarse de forma remota. Evidentemente, este es un camino en construcción, pero ya llevamos varios metros adelantados en el uso del big data.

Transparencia. Más allá de la obligación legal, la transparencia ayuda a construir confianzas, por eso, al poco tiempo de decretado el estado de catástrofe construimos un sitio electrónico que da cuenta de cómo el Estado, y en particular, la Contraloría, están actuando frente a esta pandemia. Lo anterior se suma al esfuerzo del portal Transparencia Proactiva que entrega información de interés público sobre la institución.

No existe un órgano de control externo en el mundo que haya estado preparado para ejercer sus labores bajo las condiciones que ha impuesto la pandemia. Por lo mismo, no existe un experto en control administrativo en tiempos de pandemia. No obstante, es posible plantear tres reflexiones finales desde nuestra experiencia.

El control público es inherente al funcionamiento del Estado democrático y debe ser ejercido de todas maneras, aun en tiempos de pandemia, pero el control no puede operar como un paralizante de la acción de los servicios públicos; el fin justifica sólo medios legales y democráticos, los que se ven validados cuando existe control y son legitimados cuando estos se transparentan; y finalmente, no puede haber una vuelta atrás para la Contraloría después de que acabe este estado de catástrofe, en el sentido que nuestra forma de trabajo deberá profundizar la flexibilidad y orientarse a resultados de calidad, los procedimientos deberán tender a ser totalmente electrónicos y el uso del big data deberá seguir incorporándose en todas nuestras funciones.

Todo esto con un solo norte: por el cuidado y buen uso de los recursos públicos, incluso en tiempos de pandemia.

Acerca del autor:

A contar del 17 de diciembre de 2015, el Contralor General de la República es el abogado Jorge Bermúdez Soto, quien hasta ese momento se desempeñaba como académico en la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso.

El actual Contralor es Licenciado en Ciencias Jurídicas, Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (1993), Master en Derecho Comunitario Europeo por la Universidad Autónoma de Madrid (1996) y Doctor en Derecho por la Universidad Autónoma de Madrid (1998). Posteriormente realiza estudios de Post-doctorado en Derecho Ambiental, en la Universidad de Giessen (Alemania) (2002-2003) y en la Universidad de Heidelberg, Alemania (2012).

En cuanto a su experiencia académica, es profesor de pregrado y postgrado en Derecho Administrativo y Ambiental, en la Facultad de Derecho de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (desde 2003, titular desde 2011).

Ha trabajado en el sector público, como funcionario de diversas instituciones de la Administración del Estado: Corporación Nacional Forestal, Consejo de Defensa del Estado y División Jurídica de la Subsecretaría de Pesca. Además, ha sido asesor jurídico de diversas entidades estatales y organizaciones internacionales.

El Contralor General ha participado en importantes foros, seminarios y congresos internacionales de su área; y ha escrito numerosos libros relacionados con el Derecho Administrativo y artículos en revistas jurídicas de Chile y el exterior. Entre ellos se destacan su autoría de los libros de “Derecho Administrativo General” y “Fundamentos de Derecho Ambiental”.

Yves Genest
Vicepresidente de Productos y Servicios
Fundación Canadiense de Auditoría y Rendición de Cuentas. www.caaf-fcar.ca

La crisis del COVID-19 está desencadenando tiempos sin precedentes y difíciles para nuestra sociedad. Desde riesgos sustanciales de sobrecargar el sistema de atención médica hasta dificultades económicas catastróficas, las repercusiones de esta crisis se sentirán en los próximos años en todas las esferas de actividad. Los auditores también se ven afectados y deben evaluar cómo se manejarán en este momento difícil. Consultamos material de varias asociaciones profesionales de auditoría y hablamos con varios profesionales de auditoría senior en todo Canadá para descubrir cómo los auditores pueden lidear con el COVID-19.

El COVID-19 presenta a los auditores algunos desafíos, pero también algunas oportunidades. Esta lista no pretende de ninguna manera ser una lista exhaustiva de todos los problemas que enfrentan los auditores en este momento de crisis.

Mantener la salud de los auditores en mente.

Los recursos humanos son el mejor activo de las oficinas de auditoría. Al igual que para otras organizaciones, la seguridad de su personal es primordial, y las oficinas de auditoría han actuado en consecuencia. Han implementado rápidamente soluciones de trabajo en el hogar con énfasis en proteger y preservar la salud de sus empleados. A medida que la crisis persiste y los empleados trabajan de forma remota e implementan medidas de distanciamiento social, las organizaciones de auditoría también deberán seguir siendo conscientes no solo del bienestar físico de sus empleados, sino también de su salud mental. Los programas de asistencia a los empleados y los esfuerzos proactivos para conectarse con los miembros del equipo para aumentar su moral también son esenciales para mantener la fuerza laboral y garantizar la continuidad de las operaciones.

Ser flexible con los auditados.

La comunicación transparente y efectiva con los auditados es siempre una prioridad para los auditores. En la época del COVID-19, esto es más cierto que nunca. Si los auditores están terminando su auditoría y validando los resultados de la auditoría, esto probablemente se puede hacer de forma remota. Pero si están comenzando una auditoría, puede ser más problemático. Es posible que tengan que moderar sus solicitudes de documentos y datos o dar más tiempo para que los auditados respondan, especialmente si los auditados están en la primera línea de la lucha contra el COVID-19. Además, realizar entrevistas de forma remota siempre es una posibilidad, pero será comprensiblemente más difícil. En algunos casos, pedirles a los auditados que completen un cuestionario en lugar de ser entrevistados puede ser menos intrusivo y más aceptable para ellos. En cualquier caso, esperar que las actividades de auditoría pasen a un segundo plano e incluso, en algunos casos, que los auditados soliciten que los auditores se mantengan alejados por un tiempo. En tiempos de crisis, la flexibilidad está a la orden del día.

Saber que la tecnología es el aliado de los auditores, con algunas advertencias.

Para muchos trabajadores, la tecnología ha sido providencial para ayudar a lidiar con la crisis del COVID-19. Los correos electrónicos, las unidades compartidas, las aplicaciones de administración de equipos, las tecnologías en la nube y las videoconferencias están permitiendo a los auditores continuar trabajando con auditados y compañeros de trabajo. Sin embargo, a medida que se intensifica la presencia en línea de auditores, deben permanecer vigilantes. Este mayor uso de la tecnología irá acompañado de mayores riesgos tecnológicos. Desde la sobrecarga de los sistemas de telecomunicaciones hasta las preocupaciones de seguridad cibernética, las capacidades tecnológicas de los auditores serán más vulnerables. Asegurar que las comunicaciones con los auditados y entre los miembros del equipo cumplan con los requisitos de confidencialidad y seguridad, por ejemplo, podría ser un desafío. Además, existe un riesgo emergente de mayores incidentes de ingeniería social. Los ataques de phishing disfrazados de orientación sobre el virus se multiplican y pueden afectar tanto a los auditores como a los auditados. Es esencial conocer estos riesgos y tener comunicaciones efectivas con sus servicios de TI.

Esperar retrasos.

Debido a que las actividades y eventos de muchas entidades se cancelan o retrasan, es natural que la finalización de las auditorías también se vea comprometida. Muchas organizaciones de auditoría ya han tenido esto en cuenta y están recalibrando sus planes de auditoría. Dependiendo de la flexibilidad del mandato de auditoría, los requisitos legales, las limitaciones de recursos y el acceso a los auditados, los auditores deberán ser flexibles y ajustarse. Como se indicó anteriormente, concluir las auditorías puede ser más fácil que comenzar otras nuevas hasta que las cosas se calmen. Además, mientras persiste la crisis, mantener ocupados a los equipos de auditoría puede resultar problemático. Algunas oficinas pueden considerar la asignación de personal para comenzar a realizar el trabajo preliminar para las próximas auditorías, llevar a cabo o emprender capacitación (en línea, por supuesto), o formar nuevos grupos de trabajo de metodología.

Mitigar el riesgo para auditar la calidad.

Los auditores, siempre conscientes de los estándares de auditoría, deben aumentar sus temores acerca de su capacidad para recopilar evidencia suficiente y apropiada. Aquí es donde las preocupaciones anteriores sobre la tecnología, las relaciones con los auditados y los retrasos se unen. Los auditores deben analizar detenidamente lo que son capaces de hacer en estas circunstancias. Una oportunidad que retrasa la apertura es la posibilidad de mejorar la calidad de la auditoría haciendo un análisis más profundo de la evidencia ya recopilada. Esto podría hacerse aprovechando las técnicas de análisis de datos cuantitativos o realizando análisis cualitativos que llevarían demasiado tiempo en circunstancias normales. También es posible que necesite cambiar el alcance de su auditoría para cubrir un período de actividades más restringido. El juicio profesional, como siempre, tendrá que ser utilizado.

Aprovechar la oportunidad de mejorar su comprensión de las entidades auditadas.

Los buenos auditores deben apuntar constantemente a aumentar su conocimiento de las organizaciones que están auditando. Los tiempos de crisis tienen una forma de revelar debilidades ocultas y fallas organizacionales. Esto no quiere decir que los auditores deben aprovechar la vulnerabilidad temporal de las organizaciones auditadas jugando un juego de “disparar a los heridos en el campo de batalla”. Pero deben permanecer alerta sobre las áreas de mejora que pueden volverse más evidentes cuando los auditados están bajo estrés. En particular, pueden aprender mucho observando cómo la gestión de riesgos, la implementación de los planes de continuidad del negocio, las actividades de recuperación ante desastres, las operaciones de TI y las medidas de ciberseguridad se desarrollan durante esta crisis. Esto puede proporcionar ideas para futuros temas de auditoría.

* Artículo publicado originalmente en: https://www.caaf-fcar.ca/en/performance-audit/research-and-methodology/audit-tips/en/performance-audit/audit-tips/3594-audit-tips-10

Acerca del autor:

Yves Genest fue nombrado Vicepresidente de Productos y Servicios, a partir del 15 de mayo de 2017. El Sr. Genest es responsable de dirigir la auditoría de rendimiento de la organización y los productos y servicios de supervisión parlamentaria, incluyendo la capacitación, el desarrollo profesional, la divulgación en la comunidad, la investigación y el desarrollo de metodologías.

El Sr. Genest es un profesional de la auditoría con experiencia, habiendo trabajado en diversas organizaciones y oficinas durante los últimos treinta años. Antes de incorporarse a la Fundación Canadiense de Auditoría y Rendición de Cuentas, ocupó el cargo de Director Ejecutivo de Auditoría y Evaluación en Shared Services Canadá, donde dirigió el establecimiento de la función de auditoría y evaluación en el departamento recién creado. Allí puso en práctica una metodología de vanguardia para los sistemas en desarrollo de auditorías, dirigió iniciativas horizontales relacionadas con la seguridad de la tecnología de la información y la recuperación en caso de desastre con los jefes de auditoría de numerosos departamentos asociados, y dirigió la innovación dentro de su unidad en el ámbito de la automatización de las auditorías.

Antes de incorporarse a Shared Services Canadá, el Sr. Genest fue Director General de la Dirección de Auditoría de la Comisión de Administración Pública del Canadá, donde dirigió el establecimiento de una nueva función de auditoría, un marco de gestión de la calidad y un proceso de planificación estratégica de la auditoría basada en los riesgos para el PSC.

El Sr. Genest también tiene una amplia experiencia en la comunidad de auditoría legislativa, ya que ha trabajado en la Oficina del Auditor General del Canadá durante más de quince años, primero como Auditor Superior, luego como Director de Medición de Resultados y finalmente como Director de Desarrollo de Prácticas. En este último cargo, se le encomendó la tarea de garantizar que las normas profesionales, las políticas y la orientación de la Oficina del Auditor General para las auditorías de resultados respondieran a las necesidades de la Oficina.

El Sr. Genest tiene una maestría en Administración Pública y Ciencias Políticas.

Sebastián Gil
Gerente de Desarrollo de Capacidades para OLACEFS
Iniciativa para el Desarrollo de la INTOSAI (IDI)

Estimados y estimadas, propongo discutir acerca de los desafíos que para la rendición de cuentas supone la situación actual del COVID 19.

El punto de partida es el documento de reciente publicación “Accountability in a time of crisis: How Supreme Audit Institutions and development partners can learn from previous crises and ensure effective responses to Covid-19 in developing countries”. Se trata de un documento desarrollado en colaboración entre la Iniciativa para el Desarrollo de la INTOSAI (IDI), el Servicio de Auditoría de Sierra Leona (ASSL), la Comisión de Auditoría General de Liberia (GAC) y la Organización Africana de Entidades Fiscalizadoras Superiores de habla francesa (CREFIAF)

Este documento recopila hallazgos y ejemplos de auditorías relacionadas con epidemias y desastres, incluida la crisis del ébola en Sierra Leona y Liberia.

También se identifican posibles acciones que las EFS y sus socios para el desarrollo, pueden implementar para mitigar los riesgos planteados por el Covid-19. La atención se centra en los países en desarrollo, con algunas referencias particulares a los contextos que presentan los mayores desafíos.

Fundamento de la propuesta:

La crisis de Covid-19 es global y tiene un impacto masivo en todos los países en áreas como salud pública, empleo, crecimiento económico y protección social. Se requieren acciones urgentes por parte de los gobiernos, y a veces puede ser difícil equilibrar esto cuidadosamente con la responsabilidad, transparencia e integridad.

Sabemos por pandemias y desastres anteriores que las situaciones de emergencia pueden llevar a la suspensión o elusión de los sistemas de control básicos, combinados con el debilitamiento de los sistemas de rendición de cuentas y la supervisión. Esto puede causar mayores niveles de desperdicio, mala administración y corrupción en un momento en que los recursos del gobierno están bajo presión.

Como respetadas instituciones de supervisión, las Entidades de Fiscalización Superior pueden desempeñar un papel clave en las diferentes etapas de una crisis como Covid-19. Al respecto, las auditorías sobre crisis anteriores – como las abarcadas en el documento referido – proporcionan lecciones claves para auditar en el marco de la crisis del coronavirus.

En líneas generales, y siempre dentro de su mandato y sus prácticas, se entiende que las acciones de las EFS se pueden agrupar en los siguientes roles:

  1. Implementar auditorías adaptadas al contexto vigente;
  2. Brindar asesoramiento sobre normas y reglamentos críticos;
  3. Realizar auditorías en tiempo real sobre adquisiciones para verificar si los fondos se están utilizando del modo y para los fines correctos;
  4. Hacer explícita la persistencia de su responsabilidad sobre las cuentas públicas nacionales – a pesar de la crisis – y su consecuente rol de supervisión general de la administración de la crisis por parte del Gobierno. Ello puede además para generar un efecto disuasorio sobre quienes vean en la crisis una oportunidad para violentar las normativas y controles, contribuyendo de modo indirecto a la salvaguarda de los fondos del gobierno y de los donantes;
  5. En términos de tópicos de auditoría, pueden auditar la implementación de nuevas regulaciones y programas, como el control de infecciones o el estímulo económico, y de ese modo contribuir a acciones gubernamentales efectivas. Esto puede ayudar a identificar posibles casos de fraude, desperdicio y abuso, contrarrestar la información errónea y generar una mayor confianza en la ciudadanía y el gobierno durante una emergencia nacional; y,
  6. Por último, ya con el enfoque propios de la auditoría de desempeño, la EFS puede evaluar la economía, la eficiencia, la eficacia y efectividad del uso de los fondos y de la respuesta nacional a esta situación. Va de suyo que estos informes se pueden contribuir a la rendición de cuentas vertical y horizontal, como a la identificación de lecciones para el futuro.

La consigna del blog es que se abra un espacio de interacción en el que desde el rol, mandato y contexto de las EFS de OLACEFS, intercambiemos ideas y reflexiones acerca de estos posibles roles de las EFS y sus desafíos.

Acerca del autor:

Mg Sebastián Gil es Licenciado y Master en Relaciones Internacionales, Master en Finanzas y Máster en Evaluación de Políticas Públicas.

Docente universitario y consultor especializado en Auditoria de Desempeño y Políticas Públicas. Graduado del Programa Internacional de la Fundación Canadiense de Rendición de Cuentas y Auditoría (promoción 2004/5).

Trabajó en la Auditoría General entre 1994 y 2017, contribuyendo al desarrollo y la práctica en Auditoría de Desempeño.

Desde 2018 se desempeña en la Iniciativa de Desarrollo de INTOSAI (IDI) – con base en la Oficina Nacional de Auditoría de Noruega – como Gerente de Desarrollo de Capacidades para OLACEFS, desde dónde trabaja sistemáticamente con las EFS y con los distintos cuerpos de OLACEFS. En términos de iniciativas específicas coordina la de “EFS en Lucha contra la Corrupción”, participa en la iniciativa “Estrategia, Desempeño, Medición e Informe” (SPMR en su sigla en inglés) y co-coordina la iniciativa “Auditoría Cooperativa de Compras Públicas Sostenibles utilizando análisis de datos” (CASP), primer piloto del Modelo de Auditoría de ODS de la IDI (ISAM), cuyo equipo de desarrollo ha integrado.

Michael Hix
Director de Relaciones Internacionales, U.S. Government Accountability Office
(GAO)
Vicepresidente de la Revista Internacional de Auditoría Gubernamental

“Que tus elecciones reflejen tus esperanzas, no tus miedos” – Nelson Mandela

“Todos tenemos una reserva insospechada de fuerza en el interior que emerge cuando la vida nos pone a prueba” – Isabel Allende

Aprecio enormemente esta oportunidad para estrechar lazos con la OLACEFS y anunciar el lanzamiento del sitio web Iniciativa COVID-19 del Comité de Política, Finanzas y Administración de la INTOSAI (PFAC por sus siglas en inglés). El Contralor General de los Estados Unidos lidera esta iniciativa como Vicepresidente del PFAC en cooperación con su Presidente y los demás miembros del comité.

Antes de profundizar en esta iniciativa y en el sitio web, me gustaría dar una perspectiva histórica que, así como los orígenes de las citas que encabezan esta entrada, comienza en Sudáfrica y nos lleva a Chile.

Hace un año, representé a la GAO en la Reunión de la Plataforma de Coordinación de Regiones de INTOSAI en Ciudad del Cabo, Sudáfrica. En ese momento, muchas (Entidades Fiscalizadoras Superiores (EFS) ya habían alertado a sus gobiernos sobre las posibles consecuencias de una pandemia mundial de salud. Aún así, nadie podría haber imaginado que estaríamos en esta situación un año después.

En Ciudad del Cabo, la generosidad y la amabilidad de nuestro anfitrión, el Auditor General Makwetu, su personal y el pueblo sudafricano causaron una gran impresión que perduró en el tiempo, al igual que el espíritu de colaboración y apoyo mutuo entre los órganos de la INTOSAI, grupos regionales y la iniciativa de Desarrollo de INTOSAI (IDI).

Durante una discusión acerca de la comunicación dentro de INTOSAI, mi colega Osvaldo Rudloff Pulgar de la Contraloría General de la República de Chile habló sobre la necesidad de mejorar la comunicación entre INTOSAI y sus organismos regionales. Le dije a Osvaldo que maximizaríamos el papel de GAO como Vicepresidencia del Comité de Política, Finanzas y Administración de la INTOSAI y Presidentes de la Revista Internacional de Auditoría Gubernamental para mejorar la comunicación en toda la INTOSAI.

El PFAC ha cumplido ese compromiso al publicar el Informe de mitad de período sobre el desempeño la y rendición de cuentas de la INTOSAI en todos los idiomas oficiales de la nuestra organización internacional. El informe documenta el progreso en el cumplimento del Plan Estratégico de la INTOSAI e incluye aportes de todos los organismos globales y regionales de la organización. Este informe identificó específicamente el reconocimiento de los logros, la importancia y las necesidades de los grupos regionales de la INTOSAI, especialmente respecto a la comunicación, los recursos y la tecnología, como un tema para consideración de la Junta Directiva de la INTOSAI.

Como Presidencia de la Revista Internacional de Auditoría Gubernamental, la GAO también ha actuado en ese compromiso al asistir y cubrir reuniones en casi todos los organismos mundiales y regionales de la INTOSAI, incluidos los de la OLACEFS, con énfasis en el uso de las redes sociales para compartir información y mejores prácticas en toda la INTOSAI.

Más recientemente, la GAO colaboró ​​con la Contraloría General de la República de Chile y OLACEFS compartiendo información sobre medidas de precaución de salud y procedimientos operativos de las EFS durante la pandemia, así como participando en un Webinario de OLACEFS para discutir la Iniciativa PFAC COVID-19.

Y esto nos lleva a Chile y la amable invitación a anunciar el lanzamiento de la Iniciativa PFAC COVID-19 a través de este blog. Al igual que muchas EFS, la GAO ha realizado sin problemas una transición a casi un 100% de teletrabajo. Estamos realizando de manera activa nuestro trabajo para el Congreso de los Estados Unidos y para nuestra ciudadanía y hemos iniciado más de 30 auditorías sobre la preparación y respuesta de nuestro gobierno a la pandemia. Asimismo, entendemos que la pandemia plantea desafíos para llevar a cabo el trabajo de la INTOSAI y que muchas EFS se han enfrentado a desafíos operativos durante la pandemia.

Es por eso que esta iniciativa busca mantener la continuidad de las operaciones dentro de la INTOSAI, ayudar a las EFS con la continuidad de sus operaciones compartiendo y movilizando recursos y enfocándose en las lecciones aprendidas para prevenir situaciones similares en el futuro. La iniciativa tiene como base nuestra creencia que (1) nuestros gobiernos y ciudadanía necesitan EFS fuertes, competentes y efectivas en nuestro entorno actual y (2) que esta necesidad solo aumentará en el futuro.

El sitio web de la iniciativa tiene enlaces y recursos aportados por una amplia gama de miembros de la INTOSAI y partes interesadas externas y está organizado en torno a los temas de continuidad de operaciones de la INTOSAI, recursos para las EFS y lecciones aprendidas. Aceptamos contribuciones adicionales de todas las partes interesadas y actualizaremos de manera continua el sitio web a medida que la información esté disponible. Nos entusiasma esta oportunidad única de colaborar con la INTOSAI y sus organismos regionales durante estas circunstancias difíciles y agradecemos sus contribuciones.

Esta iniciativa del PFAC en relación con el COVID-19 pretende convertirse en un esfuerzo de largo plazo dirigido por el Presidente de la INTOSAI y la Cámara de Cuentas de la Federación de Rusia, bajo los auspicios del Comité de Supervisión de Asuntos Emergentes (SCEI por sus siglas en inglés) de la INTOSAI. La GAO se ha coordinado con la EFS de Rusia en esta transición y nuestro rol como Vicepresidentes del SCEI ayudará a garantizar una transición fluida y nuestro apoyo continuo.

Para finalizar, quisiera extender mi más profundo agradecimiento a mi colega Osvaldo, así como al Sr. Jorge Bermúdez Soto, Contralor General de la República de Chile, y al Sr. Nelson Shack Yalta, Contralor General de la República del Perú por su liderazgo en la EFS de Chile y en la OLACEFS, respectivamente. Les deseo lo mejor todos y todas ustedes, sus seres queridos y sus colegas.

Ingresar al sitio web Iniciativa COVID-19

Sobre el autor

Michael Hix es Director de Relaciones Internacionales U.S. Government Accountability Office (GAO). Apoya al Contralor General de los Estados Unidos en el compromiso internacional, gestiona las relaciones multilaterales y bilaterales, dirige el Programa de Becas de Auditoría Internacional de GAO y se desempeña como Vicepresidente de la Revista Internacional de Auditoría Gubernamental. Sus principales áreas de interés dentro de INTOSAI incluyen el trabajo de la GAO como Vicepresidente del Comité de Política, Finanzas y Administración de INTOSAI, la Cooperación de Donantes de INTOSAI y como miembro de la Junta Directiva de INTOSAI. Posee un Magíster (M.S). en Recursos Naturales y Política Ambiental de la Universidad de Michigan y es Licenciado (B.A.) en Geología de la Universidad George Mason.

Dr. Francisco Javier Fernández
Auditor General de la Nación Argentina y Presidente de la Comisión de las
Tecnologías de Información y Comunicaciones de la OLACEFS (CTIC)

Como Presidente de la Comisión de las Tecnologías de Información y Comunicaciones de la OLACEFS (CTIC) espero que tanto ustedes como sus seres queridos se encuentren bien.

Estamos viviendo un momento difícil en que la prioridad es mantener la salud y cuidarnos mutuamente. En este contexto, es innegable la importancia que tiene para todas las personas poder trabajar, así como mantener redes de contacto, para perseguir sueños, proyectos y enfrentar los desafíos que se presentan de manera profesional, responsable, fiable y técnicamente solvente.

Dependiendo de la situación, nos vemos enfrentados/as a distanciamiento social, confinamiento, cuarentena u otras medidas relacionadas con cuidar nuestra salud. Cualquiera sea el caso, esta nueva realidad plantea nuevos desafíos para continuar nuestras labores diarias.

Hoy, la tecnología es una herramienta indispensable y estratégica para acompañarnos en este proceso. Permitirá que las Entidades Fiscalizadoras Superiores enfrentemos los retos que la crisis sanitaria implica, respondiendo a los desafíos de manera responsable y comprometida con el rol de accontabillity.

La actual crisis implica un abrupto cambio y desafío profesional que la tecnología nos permite enfrentar. Es por ello que, desde la CTIC, nos propusimos aportar a este proceso y contribuir con el desarrollo de las actividades de las EFS de OLACEFS poniendo a disposición la Caja de Herramientas CTIC de Aplicaciones que facilitan el trabajo en equipo.

Esta herramienta es una recopilación de aplicaciones que podrían ser de utilidad en el plano laboral para la gestión de reuniones, comunicación y trabajo en equipo, planificación, desarrollo de tareas y para compartir conocimiento o difundir un proyecto. Esta caja de herramientas es producto de un lato análisis de distintas plataformas, teniendo como norte de selección aquellas que son de mayor utilidad atendiendo a criterios de accesibilidad, seguridad u operabilidad.

Esperamos que la caja de herramientas facilite el uso de tecnologías en nuestra gestión organizacional. Nuestro interés es que les sean útiles para mantener la calidad y el prestigio de nuestros informes, investigaciones y análisis ante este nuevo desafío que nos impone una pandemia de carácter mundial.

Desde la CTIC deseamos que esta propuesta sea también una invitación a recorrer juntos éste camino y a mantener los lazos de hermandad que caracterizan a nuestra organización.

Ver Caja de Herramientas CTIC de Aplicaciones que facilitan el trabajo en equipo.

Mariela Azofeifa Olivares,
Contraloría General de la República de Costa Rica

Las Entidades Fiscalizadoras Superiores (EFS) son, en épocas de crisis como la provocada por la pandemia COVID-19, de las entidades con mayor credibilidad y expectativa por parte de la ciudadanía. Muchos actores de la sociedad ponen sus ojos en las labores extraordinarias que recaen sobre los órganos de control externo de la Administración Pública, casi sin distingo de país y modelo de control. El resguardo de la Hacienda Pública es un enorme reto para la eficiencia y agilidad en las compras públicas, para la correcta y oportuna ejecución presupuestaria, para la auditoría como función relevante frente el gasto público, y para la generación de normativa que permita la inversión correcta de fondos públicos en las actividades estatales que mayor demanda de acción tienen para atender la emergencia sanitaria.

Tal vez la lista de lecciones que nos va dando a las EFS la atención institucional de la pandemia parece enorme en este momento, donde los efectos no han salido por completo a la luz y cuando la ciudadanía está en medio de una batalla donde espera el auxilio estatal bajo la vigilancia de las EFS dada la crítica situación fiscal de los países de la región latinoamericana. Cuidar los fondos públicos escasos y agilizar que se gasten en lo que se requiere es un doble reto para todo el aparato estatal.

Las exigencias del control público se intensifican, en algunos casos pretendiendo la omnipresencia de las EFS en cada compra de bienes y servicios, en cada erogación de recursos públicos, en cada decisión legislativa sobre proyectos de ley para atender la emergencia. Reviste entonces especial importancia manejar adecuados flujos de información y canales de comunicación eficaces para tener claras, todas las partes, que las EFS no pueden estar en todas y cada una de las acciones públicas para paliar efectos de la pandemia pero con una adecuada estrategia sustantiva de control podemos diseñar actuaciones acorde con el entorno tan volátil y demandante.

Es ante este panorama que debemos ser más estratégicos sobre en qué momentos del control debemos realizar acciones más oportunas y pertinentes: en controles previos buscar agilizar la actividad institucional de compras públicas urgentes; en controles concomitantes atender las prioridades de control sobre la agenda infinita de temas por auditar; en controles posteriores planificar desde ya las áreas que requerirán revisión de cuentas y apoyarnos en otras instancias de control como las auditorías internas; en controles sancionatorios tener presente que, en muchos países, el marco normativo se flexibiliza ante situaciones de emergencia nacional declarada, y eso también abre portillos para quienes actúen en desapego con el marco jurídico y cometan fraudes y corrupción. Vale aquí el recordatorio a todas las partes interesadas externas sobre los canales de denuncia en caso de estar frente a la comisión de alguna irregularidad que en medio de la pandemia pueda estar ocurriendo en alguna entidad estatal.

Valorar el entorno como cambiante, como regla de principio, es fundamental. Las EFS deben continuar su actividad regular de fiscalización y no pueden descuidar las acciones extraordinarias que la pandemia implica, con los mismos recursos humanos, tecnológicos, financieros, informativos y competenciales. Eso implica entonces una optimización de todos los recursos, con especial énfasis en el uso intensivo de las tecnologías de información y comunicación, comenzando por el teletrabajo ya aplicado en muchas EFS, pasando por utilizar canales de comunicación eficaces y en línea, sin dejar de lado la importantísima cultura institucional que permea todo el accionar de la EFS. Aquí el reto es sintonizar al funcionariado, las competencias, las prioridades y los recursos en una misma melodía y lograr armonizar con el entorno, logrando que lo que hacemos esté a disposición de todos los otros actores del control: político, mediático y social.

Una lección que puede quedar a mano también de esta coyuntura es el rol auxiliar que pueda ejercer la EFS frente al Parlamento de cada país de la región, dado que no existe un órgano más preparado para dar luz sobre normas y procedimientos pertinentes en la generación de leyes y reglamentos en la institucionalidad pública que la entidad de fiscalización superior de la Nación. La función estratégica de las EFS en el entorno legislativo tiene un momento especial en emergencia nacional, cuando la premura manda y el control no puede desdeñarse, buscando un balance ideal entre respeto al principio de legalidad y logro de objetivos nacionales, en el menor tiempo y costo posible.

El monitoreo del entorno y la identificación de las partes interesadas de cada EFS permitirá también la valoración de acciones prudentes y pertinentes de control, esperadas y demandadas, por quienes esperan siempre que la EFS cumpla su rol a cabalidad. La confianza que gozan en la región las entidades de fiscalización es inversamente proporcional a la que tienen algunos gobiernos de la región y esa realidad no puede soslayarse a la hora de generar una agenda de control en medio de una emergencia sanitaria global.

Ese monitoreo del entorno sirve a su vez de base para, junto al autodiagnóstico interno, realizar un exhaustivo análisis de riesgos institucionales bajo las condiciones nacionales en torno a los procedimientos para abastecer soluciones de salud para la población en riesgo y para los afectados con la enfermedad. Habilitar un sistema de salud eficiente, eficaz y económico no es fácil en tiempos regulares, mucho menos lo va a ser en momentos críticos cuando la vida de un conciudadano puede depender del acceso a un examen de laboratorio, un diagnóstico, una medicina o una cama de hospital.

Las potestades únicas y específicas que tienen las EFS obligan a tener presente que las expectativas son grandes y es momento de volver los ojos hacia las EFS que hayan desarrollado buenas prácticas y puedan colaborar con ellas a quienes las necesiten. La revisión, consulta, intercambio y el espacio abierto para conversar sobre qué están haciendo otros órganos de control es válido y relevante en este momento histórico, sabiendo que todo lo que hacemos debe ajustarse a nuestros propios entornos institucionales y legales.

Para finalizar este listado limitado de lecciones ilimitadas, les propongo practicar un triángulo virtuoso que la ciudadanía valora que emane de las EFS: el acceso a información pública, la rendición de cuentas y la transparencia. Cuando desde nuestras trincheras institucionales podemos promover y desarrollar mecanismos que propicien esos tres principios democráticos, habremos asumido el mayor reto en medio de la crisis, que consiste en hacer nuestro trabajo y divulgarlo a todos los ciudadanos que esperan siempre seriedad, profesionalismo, compromiso y solidaridad en tiempos difíciles para con nuestros conciudadanos.

Les dejo la tarea de sumar lecciones en este blog, el cual contribuye, sin duda alguna, a los retos mencionados en este breve aporte.

¡Bienvenidas y bienvenidos al blog del COVID!

Con mucho gusto les damos la bienvenida a esta iniciativa impulsada por la Secretaría Ejecutiva de OLACEFS.

La pandemia que nos aqueja es un desafío de escala global ante el que las EFS de América Latina y el Caribe y la OLACEFS debemos responder con creatividad y proactividad, contribuyendo al buen uso de los recursos públicos de manera que podamos superar este desafío juntos.

Bajo la lógica de adaptación a los nuevos tiempos, hemos creado el Blog del COVID, donde semanalmente -cada jueves- tendremos una entrada hablando del valor del control y su relación con la pandemia. De esta forma, ponemos a disposición una herramienta que refuerza la cooperación internacional, nos permite compartir conocimiento y propiciar nuevas formas de participación en la opinión pública. Esperamos sus aportes y visitas semanales.

Un abrazo, cuídense y en la medida de lo posible quédense en casa.

Equipo Secretaría Ejecutiva
Organización Latinoamericana y del Caribe de Entidades Fiscalizadoras Superiores