Joern Geisselmann1 
Asesor
Partners for Review (P4R)
Deutsche Gesellschaft für Internationale Zusammenarbeit (GIZ) GmbH

La Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible apunta a generar un cambio fundamental hacia un mundo más sostenible. Cuando la Agenda fue adoptada en septiembre de 2015, los estados miembros de las Naciones Unidas se comprometieron a llevar a cabo “un proceso de seguimiento y revisión integrado, transparente, participativo, efectivo, voluntario y robusto a nivel nacional, regional y global”.

La responsabilidad de informar sobre el progreso de la implementación de la Agenda 2030 recae principalmente en los gobiernos, quienes se encargan de las Revisiones Nacionales Voluntarias (RNV). Una RNV puede tomar de 6 a 12 meses y normalmente involucra a varios actores no estatales. El resumen de sus resultadas se plasma en un informe, el cual se comparte con la comunidad internacional en el Foro Político de Alto Nivel (FPAN), que se realiza de forma anual. Desde el principio, las Entidades Fiscalizadoras Superiores (EFS) han realizado importantes contribuciones al seguimiento y revisión de los ODS.

Partners for Review (P4R) es una red de múltiples partes interesadas transnacionales para representantes del gobierno y otros actores estatales y no estatales involucrados en el seguimiento y revisión nacional de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible. Iniciada en el 2016, a nombre del Ministerio Federal de Cooperación Económica y Desarrollo de Alemania (BMZ) y del Ministerio Federal de Medio Ambiente, la Conservación de la Naturaleza y Seguridad Nuclear de Alemania (BMU), e implementada por la GIZ, tiene como objetivo contribuir al desarrollo de mecanismos de revisión y rendición de cuentas efectivos a nivel mundial y nacional para alcanzar los ODS. Desde el 2018, los representantes de las EFS participan regularmente en las reuniones de la red P4R y en otras actividades.

A partir de nuestro reciente análisis de los Informes Nacionales Voluntarios2 y las discusiones que tuvieron lugar en las reuniones de la red P4R y otros eventos organizados por la misma, hemos identificado al menos seis formas en que las EFS pueden contribuir al seguimiento y revisión de los ODS; tres de ellas ya resultan bastante comunes (las primeros tres de la lista de más abajo) y otras tres solo han sido implementadas por una EFS o ninguna (las últimas tres en la lista):

  1. Llevar a cabo auditorías de preparación de los ODS;
  2. Llevar a cabo auditorías de implementación de los ODS;
  3. Contribuir en las RNV;
  4. Auditar las RNV;
  5. Facilitar la participación de las partes interesadas;
  6. Integrar los ODS en las actividades de auditoría.

1. Llevar a cabo auditorías de preparación de los ODS

Desde el 2016, 73 EFS y una entidad fiscalizadora de nivel subnacional realizaron auditorías de desempeño sobre la preparación de los gobiernos para la implementación de la Agenda 20303. Estos esfuerzos, entre otras acciones, dieron el puntapié inicial para su implementación formal (por ejemplo, Brasil y Canadá); inspiraron a llevar a cabo la primera RNV (como es el caso de Gabón) o promovieron el desarrollo de una hoja de ruta para dicho proceso (como lo hizo Botsuana); y generaron cambios en el diseño del mecanismo o composición del cuerpo de coordinación (por ejemplo, Georgia y España). En algunos casos, los resultados claves de estas auditorías se ven reflejados en el Informe Nacional Voluntario.

2. Llevar a cabo auditorías de implementación de los ODS

Ahora que la gran mayoría de los países se ha embarcado en la implementación de la Agenda 2030 y la mayor parte de ellos ya ha llevado a cabo una o más RNV, las EFS comienzan a auditar cada vez más la implementación de los Objetivos o metas de forma individual. En América Latina, por ejemplo, 18 países realizaron una auditoría coordinada para evaluar la contribución de áreas protegidas a la vida submarina y terrestre (ODS 14 y 15). Incluso, más países de varias regiones están participando en una auditoría cooperativa actualmente en curso de sistemas nacionales de salud pública fuertes y resilientes (meta 3.d de los ODS), apoyados por la Iniciativa de desarrollo de la INTOSAI (IDI), el Comité de Compartir Conocimientos de la INTOSAI (KSC), y organizaciones regionales (ASOSAI, ARABOSAI y CAROSAI). Cada EFS también lleva a cabo auditorías de implementación de los ODS; por ejemplo, Seychelles evaluó el medioambiente marino y costero y su gestión (ODS 14), y Uganda actualmente está auditando los esfuerzos gubernamentales para eliminar todas las formas de violencia contra mujeres y niñas (ODS 5.2)

3. Contribuir en las RNV.

De acuerdo con nuestro análisis de los Informes Nacionales Voluntarios de 2020, alrededor del 30% de los países que formaron parte de la revisión informan sobre la participación de las EFS en dicho proceso o los esfuerzos de seguimiento e implementación. En la mayoría de los casos, las EFS llevaron a cabo auditorías para evaluar el nivel de preparación gubernamental para la implementación de los ODS. Algunos países no solo describieron la contribución de las EFS en el informe, sino que las invitaron a contribuir con sus contenidos (ejemplos de aquellos son Argentina, Bangladesh, Costa Rica y Samoa). En Samoa, la EFS actúa también como un observador permanente en la coordinación de la Task Force para los ODS. Además, como se mencionó anteriormente, las auditorías de preparación han conducido ocasionalmente a la decisión de realizar una Revisión Nacional Voluntaria o desarrollar una hoja de ruta de esta.

4. Auditar las RNV

Las EFS también pueden decidir no participar en el proceso de RNV y, en vez de eso, auditar el proceso, incluyendo el informe y los datos utilizados. Hasta donde sabemos, esto no ha ocurrido aún, pero por ejemplo la AFROSAI-E incentiva a hacerlo. En el Reino Unido fue otra entidad, a saber, el Comité de Desarrollo Internacional parlamentario, la que estuvo a cargo de evaluar la RNV en el 2019.

5. Facilitar la participación de las partes interesadas

Algunas EFS apoyan la participación de las partes interesadas para cumplir los ODS. La EFS de Argelia, por ejemplo, llevó a cabo la primera Reunión de Partes Interesadas en los ODS de dicho país en el 2018 para priorizar los temas que enfrentan con respecto a la Agenda 2030. La EFS de Chile lleva realizando una conferencia internacional de partes interesadas sobre los ODS desde el 2016, en la cual muchas organizaciones de la sociedad civil, el gobierno y la academia comparten su conocimiento respecto de diferentes temas, como lo son buena gobernanza, problemas medioambientales o mejora de servicios públicos. En Lituania, la EFS está activamente involucrada con la sociedad civil y otros actores no estatales desde el 2017 a través de la conferencia “Signals” con el fin de discutir el desempeño del gobierno con relación a la implementación de los ODS y para crear conciencia.

6. Integrar los ODS en las actividades de auditoría.

Pese a que no es común, algunas EFS han integrado los ODS en las actividades de auditoría. Argentina informó en su RNV 2020 sobre su creación de capacidad específica para incorporar los ODS en los mandatos de las EFS. Asimismo, Finlandia señaló estar desarrollando un modelo para la integración de los ODS como parte de toda auditoría externa.

Fronteras de aprendizaje

Es muy impresionante ver la respuesta de la comunidad de las EFS ante la Agenda 2030. La contribución de las EFS desde el comienzo se ha mostrado fuerte y en varios casos resultó muy importante, a veces incluso decisiva hasta el punto de avanzar en su implementación. De acuerdo con las discusiones en nuestras reuniones de red, las tres áreas descritas a continuación, entre otras, requieren más atención para maximizar el impacto de la contribución de las EFS al seguimiento y revisión nacional de los ODS:

  1. Las EFS normalmente auditan efectividad y eficiencia. Considerando los objetivos y principios de la Agenda 2030 existe la necesidad de auditar la inclusión y legitimidad. Se necesitan nuevos enfoques y herramientas para este propósito.
  2. Las auditorías de implementación requieren auditar los resultados y la coherencia de las políticas públicas y no solo enfocarse en los programas o entidades individualmente. Ya existen algunas experiencias de este tipo, pero se necesitan más.
  3. El rol de las EFS, que es exigir la rendición de cuentas al gobierno, se superpone con el rol de otros actores; por ejemplo, con los medios de comunicación, los parlamentarios, y las organizaciones de la sociedad civil. Resulta motivador ver que algunas EFS han comenzado a crear sinergias con estos actores.

 


1 Doy el agradecimiento a mi colega Miriam Rosa González por sus comentarios de gran ayuda en el borrador inicial.
2 P4R/GIZ (2020): ‘2020 Voluntary National Reviews – a snapshot of trends in SDG reporting’. 
3 IDI-KSC (2019): ‘Are Nations Prepared for Implementation of the 2030 Agenda?’