Ministro Augusto Nardes
Ministro del Tribunal de Cuentas de la Unión de Brasil
Presidente del Comité de Creación de Capacidades de la OLACEFS

La pandemia de COVID-19 ha provocado una crisis sin precedentes en el mundo y exige de todas las áreas de la sociedad un esfuerzo colaborativo para realizar adaptaciones, de modo que los impactos coyunturales sean los mínimos posibles. En ese sentido, refuerzo que es crucial una actuación activa y eficiente por parte de las Entidades Fiscalizadoras Superiores (EFS) en este escenario tan desafiador para todos.

Por lo tanto, en este contexto, es importante que las EFS tengan en sus manos instrumentos y herramientas que puedan ser aplicadas con eficiencia y efectividad en el ejercicio de la actividad de control externo.

Uno de eses instrumentos son seguramente las auditorías coordinadas (AC), ampliamente usadas en la OLACEFS desde el 2013. Las auditorías coordinadas son una estrategia de capacitación integrada y que permite nivelar el conocimiento sobre los temas abordados y los métodos utilizados, reforzando el paradigma contemporáneo de auditoría gubernamental y difundiendo, de forma eficaz, las normas internacionales y mejores prácticas en cada EFS y entre sus auditores.

Es posible afirmar, sin embargo, que las auditorías coordinadas representan una poderosa herramienta para auditar el uso de recursos públicos en programas y acciones gubernamentales en el enfrentamiento al COVID-19.

Recientemente, la OLACEFS divulgó las versiones en español, portugués e inglés del Manual de Auditorías Coordinadas, documento elaborado por la Fuerza de Tarea de Auditorías Coordinadas (FTAC) del Comité de Creación de Capacidades (CCC). Dicho manual tiene como uno de sus objetivos principales actualizar y compilar las orientaciones y mejores prácticas para la realización de auditorías coordinadas no solamente en nuestra región, sino que también en toda la INTOSAI. Por medio del manual, cualquier EFS podrá de manera ágil y rápida, comprender las diversas etapas a ser seguidas durante este proceso de fiscalización. La intención clara del documento es incentivar el uso amplio de este instrumento.

El manual detalla las etapas de una auditoría coordinada, a saber:

  1. Toma de decisión de realización de la auditoría;
  2. Búsqueda de patrocinadores;
  3. Selección del tema;
  4. Formalización de la auditoría;
  5. Capacitación;
  6. Ejecución de la auditoría;
  7. Elaboración del informe consolidado;
  8. Divulgación de los resultados;
  9. Evaluación;
  10. Monitoreo.

El desarrollo de una auditoría coordinada consiste en un proceso que se inicia con la toma de decisión de la realización de la AC. Antes de elegir el tema y el enfoque específico, se deben definir los prerrequisitos del trabajo para iniciar el diálogo con las demás EFS. Asimismo, es importante identificar el asunto, el enfoque macro y elaborar un esquema que incluya el alcance, objetivos y enfoque de la AC.

En la segunda etapa, empieza la búsqueda de patrocinadores nacionales e internacionales. El potencial de capacitación y innovación de las AC es del interés de iniciativas y organismos multilaterales. Aquellos que participan de estas iniciativas podrán obtener beneficios adicionales como escalabilidad, comparabilidad, costos compartidos, indicadores y metas concretas. Este proceso es de mutuo enriquecimiento y beneficio para los países y las organizaciones, ya que aporta conocimientos y experiencias que coadyuvan al seguimiento de los compromisos internacionales y a los debates en torno a políticas globales.

Al constatarse la existencia de viabilidad técnica y operacional para la realización de la AC, el equipo técnico propone el tema en el grupo de trabajo para su discusión y ajustes. El tema de la AC debe ser lo más específico posible. Se recomienda selecionar un área de actuación (Seguridad, Salud, Educación, Medio Ambiente, por ejemplo) o que abarque determinadas políticas públicas de interés para todos los involucrados. La propuesta de temas muy abiertos o amplios impide que las AC alcancen sus objetivos de forma eficaz, eficiente y efectiva.

En la cuarta etapa, la AC es formalizada con la elaboración y firma de acuerdo formal por parte de los titulares o representantes legales de las instituciones participantes. En seguida se realiza el proceso de capacitación. Hay múltiples oportunidades para la construcción de capacidades a lo largo del processo de una AC. Por medio de la combinación de objetivos de capacitación, tales como cursos virtuales y talleres presenciales, los auditores se mantienen actualizados en cuanto a la metodología y profundizan su conocimiento en la materia específica tratada por la auditoría.

Posteriormente, en la sexta etapa, se inicia la ejecución de la auditoría, que debe ser conducida por las EFS participantes de forma simultánea, tanto como esto sea posible. Esto maximiza las oportunidades para intercambiar experiencias y hallazgos de auditoría y hace con que sus resultados sean más fácilmente comparables, lo que es altamente deseable para la elaboración del informe consolidado, que es la etapa siguiente.

El informe consolidado es importante para incentivar a gobiernos nacionales a adoptar medidas preventivas y correctivas, ofrecer una visión amplia que promueva acciones conjuntas por parte de los países involucrados en el problema, además de aumentar la concientización pública y promover intercambio de conocimiento por medio de la presentación de mejores prácticas y experiencias.

La etapa 8, la comunicación de los resultados de la AC, es una de las etapas de mayor importancia, puesto que, por medio de la misma, las entidades auditadas y la sociedade tendrán conocimiento de la realidad de lo que sucede en la región, en sus países.

Concluida la divulgación, se hace una evaluación crítica de todo el trabajo, para verificar si los objetivos de la auditoría, definidos en el inicio del trabajo, fueron realmente alcanzados. Los resultados de la evaluación ex post sirven como base para decidir sobre nuevas medidas y correcciones de procedimientos que pueden ser aplicados a futuras auditorías.

Por fin, en la última etapa, el monitoreo, se programan trabajos secuenciales para verificar si las recomendaciones y determinaciones propuestas están siendo implementadas. Esta etapa completa y finaliza el proceso de auditoría.

Aprovecho este espacio para para registrar el agradecimiento a todas las EFS de la OLACEFS que contribuyeron con la construcción de este valioso documento, en especial, a las EFS miembros de la FTAC: Brasil, Ecuador, El Salvador, Perú y República Dominicana.

¡Los invito a conocer más sobre esta iniciativa!

Para acceder al Manual de Auditorías Coordinadas de la OLACEFS en español, inglés y portugués ingrese a:

Manual de Auditorías Coordinadas de la OLACEFS – Español

Manual de Auditorías Coordinadas de la OLACEFS – Portugués

Manual de Auditorías Coordinadas de la OLACEFS – Inglés

Acerca del autor:

El Ministro Joao Augusto Ribeiro Nardes es graduado en Administración de Empresas de Fundames (ahora Universidad de la Regional Integrada Alto Uruguay y Misiones), en San Angelo, y tiene un título de grado en la política de desarrollo y Máster en Estudios del Desarrollo del Instituto Universitario de Estudios de Desarrollo en Ginebra, Suiza.

Además, ha ejercido el cargo de ministro del Tribunal de Cuentas de la Unión de Brasil desde el 20 de septiembre de 2005, lo que le ha permitido actuar en la protección de los derechos de las personas en Brasil.

Actualmente, es Presidente del Comité de Creación de Capacidades de la OLACEFS desde el año 2016, y fue Presidente de la OLACEFS entre los años 2013 y 2015.