For the Rural Life and Agriculture of the Americas

Según el Informe Internacional de la Auditoría en Cooperación al Plan Agro 2003-2015, elaborado por siete EFS de la región, con la Coordinación de la CGR de Colombia, existe incertidumbre sobre el logro en siete países de América Latina del compromiso adquirido por los Jefes de Estado y de Gobierno en el marco del proceso de Cumbre de las Américas de revalorizar la agricultura y la vida rural en sus países.

Frente al avance de la situación del sector agropecuario y la vida rural durante el periodo 2003-2011 en el marco de la implementación del Plan Agro 2003-2015, las EFS participantes en la auditoría concluyeron, entre otros aspectos, que las estadísticas oficiales llevan a inferir un comportamiento estacionario cuando no de retroceso sobre dicha situación, a pesar de los recursos invertidos y las acciones realizadas en los distintos gobiernos, durante el periodo evaluado.

El informe internacional es el resultado de la auditoría coordinada realizada porsiete Entidades de Fiscalización Superior de Centroamérica y Suramérica (Colombia, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, y Perú), en el marco del memorando de entendimiento que suscribieron las EFS referidas para tal fin; y que por la naturaleza del Plan Agro 2003-2015 como referente para la formulación de las políticas públicas agropecuarias de los países de las Américas, se enmarca en un ejercicio de prueba de Auditoría de Políticas Públicas.

Este proyecto contó con el apoyo incondicional de la Cooperación Alemana (Deutsche Gesellschaft für Internationale Zusammenarbeit (GIZ) GmbH) y del Comité de Capacitación Regional de OLACEFS, fue coordinado por la Contraloría General de la República de Colombia, y se centró en verificar la implementación del Plan para la Agricultura y la Vida Rural de las Américas durante el periodo 1 de enero de 2003 y el 31 de diciembre de 2011.

El Plan Agro 2003-2015 surgió del reconocimiento que los Jefes de Estado y de Gobierno hicieron en la Tercera Cumbre de las Américas (Canadá, 2001) de la importancia de la agricultura y la vida rural para enfrentar la pobreza e impulsar el desarrollo sostenible en sus países, al definir el papel que desempeñan las actividades agropecuarias como forma de vida de millones de habitantes rurales y como sector estratégico del sistema socio-económico para generar prosperidad.