Se reconoce el cambio de la sociedad civil y el impacto en la gestión fiscalizadora

En el marco de la XXIII Asamblea General de la Organización de la OLACEFS los países miembros firmaron la Declaración de Santiago, donde uno de los planteamientos centrales es el nuevo perfil del ciudadano, que añade a su condición de elector la de partícipe activo en la deliberación pública y en la definición y evaluación de las políticas.

Reflexiona respecto del contexto en que las EFS desarrollan su labor, y donde enfrentan nuevos desafíos, con el objetivo de responder a la transparencia y publicidad de la información que afecta el interés público, ámbitos ahora objeto de demandas por parte de la sociedad civil.

Tras admitir la creciente desconfianza ciudadana en las instituciones, el documento postula también que las EFS han registrado un avance importante en la construcción de una nueva relación con la ciudadanía.

Este escenario requiere que los Órganos de Control profundicen su papel en la lucha contra la corrupción, a fin de revertir este proceso de desconfianza.

La Declaración de Santiago fue suscrita por 19 EFS miembros de Pleno Derecho de la OLACEFS.