El martes 25 de noviembre el Presidente del Perú inauguró el evento

El combate  a la corrupción en América Latina y el Caribe es el tema central de las discusiones de la XXIV Asamblea General Ordinaria de la Organización Latinoamericana y del Caribe de Entidades Fiscalizadoras Superiores (OLACEFS), que se inició este martes 25 de noviembre en la ciudad del Cusco, Perú.

Durante el acto de inauguración, que contó con la presencia del Presidente de la República de Perú, Ollanta Humala Taso, el Presidente del TCU y de la OLACEFS, Ministro Augusto Nardes, el Secretario Ejecutivo de la OLACEFS y Contralor General de la República de Chile, Ramiro Mendoza Zúñiga, y el anfitrión del evento, el Contralor General de Perú, C.P.C. Fuad Khoury Zarzar, se resaltó la integración y la cooperación en la búsqueda de buenos mecanismos de gobernanza como forma de promover el combate a la corrupción, el desarrollo nacional y la calidad de vida de los ciudadanos.

Como ejemplo de acciones de cooperación, Nardes citó la realización de auditorías coordinadas, que comenzaron en América Latina y hoy ya son reconocidas internacionalmente. Tambien comentó sobre la implementación de una red latinoamericana y del Caribe de combate a la corrupción, que será discutida durante la Asamblea. “Estas iniciativas muestran que América Latina tienen la capacidad de mostrar a todos los países que esa unión es necesaria, no sólo para el desarrollo de nuestra región, sino de todo el mundo”.

El Presidente de Perú, Ollanta Humala, reforzó la necesidad de trazar estrategias efectivas para el combate a la corrupción. Según Humala, la corrupción ha crecido sistemáticamente en los últimos años y ha tenido efectos devastadores en el desarrollo social, político y económico de los países de América Latina y del Caribe. “Con la corrupción, los estados piden recursos que deben ser destinados a mejorar las condiciones de vida de los ciudadanos, principalmente los más necesitados”, dijo.

En su participación, el Contralor General de la República de Perú, Fuad Khoury Zarzar, explicó que la razón de escoger a la ciudad de Cusco, antigua capital del imperio inca para la realización de la Asamblea General de la OLACEFS, se debe a que la civilización inca alcanzó un gran nivel de desarrollo en la organización social, política y de control de recursos que poseían. “Eso demuestra que nuestros ancestros ya sabían que la fiscalización pública tiene un papel fundamental para el desarrollo de una sociedad. Por ello, nos reunimos aquí, hoy, las Entidades Fiscalizadoras Superiores, con el mismo objetivo”.

Para finalizar el acto de apertura y como símbolo de la relación de los pueblos incas con el inicio de las actividades contables en la civilización, los componentes de la mesa de honor recibieron un “quipu” –herramienta a base de nudos en cuerdas que servía para registrar y transmitir informaciones contables.