En aras de continuar con el trabajo realizado por la Comisión de Participación Ciudadana (CPC) de la OLACEFS, la Contraloría General del Estado de la República del Ecuador lideró del 2016 al 2017, la elaboración del “Diagnóstico de la implementación de indicadores de impacto de las buenas prácticas de participación ciudadana de los miembros del CPC”. Este estudio se realizó con el asesoramiento del MSc. Sebastian Umpierrez De Reguero, Profesor Asociado de la Universidad Casa Grande de Guayaquil – Ecuador.

Cabe indicar que el diagnóstico tomó como principal referente conceptual el documento Indicadores para la Medición del Impacto de la Participación Ciudadana en las EFS de la OLACEFS realizado previamente por la Comisión, en conjunto con la Asociación Civil por la Igualdad y la Justicia (ACIJ) de Argentina. Este informe contempla 8 dimensiones en las que las EFS y la ciudadanía pueden contribuir, a nivel interno: 1) planificación de auditorías, 2) resultados de la fiscalización, 3.) identidad y estrategia de las EFS, 4) demanda de participación a la EFS; y a nivel externo: 5) rendición de cuentas gubernamental, 6) posicionamiento público e imagen institucional de la EFS, 7) prestación de servicios públicos y 8) lucha contra la corrupción y creación de una cultura de control.

Metodología

El diagnóstico contó con el involucramiento de 11 de las 12 EFS miembros del CPC, participando los funcionarios de las áreas de atención ciudadana, cooperación internacional y comunicación. En cuanto al diseño metodológico contó con un enfoque mixto y se previeron dos etapas: 1) un análisis estadístico- descriptivo, en donde se corrió un cuestionario para conocer la disponibilidad de datos en torno a las prácticas de participación ciudadana; y, 2) un seguimiento de procesos a través de entrevistas a los actores involucrados en aras de complementar la información obtenida en los cuestionarios.

Principales hallazgos

Los hallazgos de este diagnóstico revelan los esfuerzos de las Entidades Fiscalizadoras Superiores de la Comisión hacia la institucionalización de los mecanismos de participación ciudadana. En ese ámbito, para estos órganos de control es claro el aporte de la ciudadanía en el establecimiento de un “sistema de sensores” y/o “alertas tempranas” de las potenciales irregularidades en torno al uso de los recursos públicos (Peruzzotti, 2010).

Cabe indicar que, pese a que estos esfuerzos son cada vez mayores, en la práctica, la institucionalización de los mecanismos de participación ciudadana resulta más compleja. Depende, acorde con lo señalado en las entrevistas, de las normativas en los países de origen de las EFS, de los respectivos diseños institucionales y del presupuesto destinado a los programas de vinculación con la ciudadanía.

Las dimensiones que corresponden a un nivel interno, es decir, a las prácticas de participación que tienen incidencia directa en la gestión de los órganos de control como: planificación de auditorías, identidad institucional y estrategia de las EFS, y demanda de participación ciudadana; presentaron registros de información más completos, pese a que no en todos los casos se haya podido conocer su impacto. Esto demuestra avances significativos en torno a la institucionalización de prácticas como la denuncia ciudadana, a más de la apertura de las EFS en responder a las solicitudes de información, brindar capacitación a actores externos e incorporar productos sugeridos por la sociedad civil en sus planificaciones estratégicas.

En cuanto a las dimensiones que corresponden al nivel externo, la dimensión de posicionamiento e imagen institucional de la EFS, presenta oportunidades para dar a conocer exponencialmente las estrategias de participación ciudadana. En ese marco, aunque los órganos de control no miden el impacto mediático de los programas de vinculación con la sociedad civil; existe el interés por parte de las áreas de participación ciudadana de trabajar junto a las unidades de comunicación para afianzar los canales de información a los actores externos y el público en general. Este aspecto es fundamental para generar confianza en la ciudadanía y credibilidad en torno al rol de las EFS en el aseguramiento de la integridad del sector público.

Finalmente, se espera que los resultados de este diagnóstico posibiliten a la adopción de un enfoque gradual donde se prioricen las prácticas e indicadores que se medirán a futuro; y que, a partir de espacios de diálogo y consensos, las EFS se comprometan a la generación de una línea base que permita conocer la efectividad de los mecanismos de participación ciudadana y su impacto en la mejora del control gubernamental.

Encuentre el informe completo en el siguiente enlace:

Diagnóstico de la implementación de indicadores de impacto de las buenas prácticas de participación ciudadana de los miembros del CPC